¿Cómo implementar una actitud innovadora en tu equipo?

Los líderes actuales necesitan implantar una “actitud creativa o innovadora” en cada uno de sus colaboradores, con independencia de a qué se dedique ese profesional, pues está demostrado que la capacidad de innovar de las empresas les facilita seguir siendo competitivas; por tanto, no podemos hacer como antaño que se dejaba la innovación en manos de unos pocos (los de I+D+I).

Esta situación es compleja de abordar para muchos líderes pues hay una mayoría que no están familiarizados con estos conceptos y tienen dificultades para diferenciar la innovación de la creatividad o para moverse confortablemente manejando herramientas de creatividad en una reunión con su equipo, lo cual es normal pues a la mayoría no se les ha preparado; no obstante el líder actual debe ser auto-didacta y en vez de esperar a que le formen (que si llega bienvenido será) lo adecuado es iniciar su propio proceso de formación.

Tal como yo lo veo, el líder si no es un “innovador” es un “seguidor” y por tanto su liderazgo puede flaquear, sobre todo cuando sus propios colaboradores sean más innovadores que él mismo.

“Cuando el líder deja de innovar y queda sobrepasado por la innovación de otros, su liderazgo se tambalea pues se convierte en seguidor de esos otros que sí que están liderando”.

A continuación relato algunas prácticas que he llevado a cabo con líderes de diferentes sectores que no estaban familiarizados con la creatividad o la innovación y que les están funcionando.

Ideas para fomentar una “actitud innovativa” (creatividad + innovación) en un equipo:

  • EJEMPLAR: el líder debe ser el primero en dar ejemplo y mostrar sus ideas creativas o innovaciones para estimular a los menos proclives. También necesita auto-formarse en el manejo de algunas herramientas (si no ha sido formado) para inspirar confianza y credibilidad en el equipo.
  • INTEGRAR: un paso necesario para implementar esta actitud innovativa (la suma de creatividad + innovación) es que estos temas deben estar “presentes” en el día a día del equipo como lo están (o deberían estarlo) el feedback, los objetivos o qué está haciendo la competencia. Para ello, la insistencia del líder será clave. Cuanto más se integren estos conceptos más posibilidades tendremos para crear esta actitud innovativa.

“Las grandes multinacionales han invertido mucho dinero en departamentos de I+D y poco en fomentar una actitud creativa en cada empleado de la plantilla”.

  • DIVULGAR: es necesario que los colaboradores comprendan los beneficios que les puede aportar incorporar el hábito de innovar en su día a día profesional. En este apartado es necesario que el líder sea capaz de “vender” esta nueva actitud por medio de ejemplos en materia de innovación que sean claros, concretos, accesibles y estimulantes.
  • FORMAR: un aspecto clave será que todos los colaboradores conozcan, practiquen e integren herramientas en su día a día como el “mapa mental”, la “flor de Loto”, el método “SCAMPER” y tantas otras que existen en el mercado a un golpe de click en “Google”. Es necesario formar al equipo en esta materia.
    Si como líder quieres más información alguno de estos libros te pueden ayudar: “Thinkertoys” o “Los secretos de los genios de la creatividad”, (ambos de Michael Michalko).

  • MEDIR: el líder debería analizar el “retorno de la innovación del equipo” en concreto “monetizando” esta de cara a poner en valor este “retorno”.
  • MAPEAR: el líder necesita “mapear” a su equipo e identificar en el dominio innovativo si el colaborador tiene actitud (muestra predisposición, apertura, confianza, etc.) y si tiene aptitud (conoce herramientas de creatividad y tiene “método”) o si no la tiene pensar en cómo poder ayudarle.
    Es necesario identificar los motivos de los que estén menos implicados en aportar nuevas ideas o iniciativas.
  • ENFOCAR: es importante que el líder “oriente” la innovación hacia ámbitos que sean muy concretos y en los que los colaboradores tengan “margen” para hacerlo. Si no se hace así, es posible que hayan frustraciones o perdida de energía y productividad.

“Si quieres saber si una empresa es innovadora hay diferentes variables a despejar, la primera es analizar sus productos o servicios y los resultados que están aportando, y la segunda analizar cómo se comportan sus líderes”.

  • MONITORIZAR: “tutelar” es clave (explicar objetivos y avance de la idea) en las iniciativas innovadoras cuando aún están forjándose para evitar desalineamientos posteriores. No se trata de “auditar” pero si de “tutelar sin incomodar”.
  • ESTIMULAR: incentivar la aportación de iniciativas y premiar las mejores. Se puede votar las iniciativas por medio de un grupo de WhatsApp creado exprofeso.
  • AGRUPAR: seleccionar a los más innovativos del equipo y ponerlos juntos en algún reto para generar las mayores sinergias. En la construcción de estos dúos estaría bien que las parejas (o como mucho un trio) sean heterogéneos al máximo (lo más diferentes posible) en: perfiles DISC, sexo, edad, cultura, estudios, carrera profesional, etc. para que el “choque” de “modelos mentales” sea más potente y por tanto más rompedor. Obviamente también puede extenderse esta práctica al resto del equipo.
  • PREGUNTAR: en las reuniones con el equipo realizar alguna dinámica grupal como una “tormenta de preguntas” (qué preguntas pueden ser clave que nos hagamos y cuales no nos estamos haciendo para conseguir eso que queremos y que no alcanzamos). También podría el líder lanzar una pregunta retadora y hacer un brainstorming (tormenta de ideas) a continuación.
  • RETAR: asignar “cuotas de ideas” para determinados retos previamente elegidos. Por ejemplo: aportar 2 ideas al mes por persona hasta dar con una que sea rompedora y pueda pulirse, testearse y, si funciona, implementarse. La cantidad de ideas nos llevará a la calidad y es necesario subir el listón pidiendo que se cubran estos cupos de ideas para evolucionar.
    Asignar cuotas de ideas aumenta la tensión creativa para tener todos los sentidos alerta.
    Sería bueno tener un archivo conjunto con algunos ítems (en forma de pregunta) que permitan explicar/validar la idea antes de que el colaborador la presente (le ayudaría a venderla mejor pues hay veces que una idea no avanza y se descarta porqué no se ha explicado adecuadamente).
  • PROTOTIPAR: es necesario que todos los componentes del equipo se esfuercen por tomar riesgos controlados y “probar” nuevas maneras de hacer las cosas. Hacer pruebas en procesos, tareas, etc. aportará un feedback que permitirá alcanzar nuevas conclusiones para seguir mejorando.
    Establecer “cuotas” de prototipos (algo similar a las ideas) también puede ser muy útil.
  • CONECTAR: en materia de innovación es indispensable las relaciones con homólogos nuestros y con otros profesionales del sector. Cada cosa que debamos hacer “por primera vez en la empresa” ya está seguramente hecha por otros y hay que acceder a ese “conocimiento”. Por otro lado, estar conectados en foros presenciales y virtuales permitirá hacer un benchmarking efectivo que nos permita adoptar nuevas ideas y estrategias que nos faciliten la innovación.
  • CUESTIONAR: de nuestra capacidad de cuestionar lo que no funciona o lo que funciona para que mejore aún más va a depender nuestra capacidad de innovar. Es necesario atrevernos a cuestionar el “statu quo” (en concreto todas las formas de hacer las cosas actualmente) para conseguir evolucionar.

  • OBSERVAR: la vía de la “observación focalizada en el cliente o usuario” será clave para poder proporcionarle aquello que no nos ha pedido pues no sabe que le hace falta o que nosotros lo tenemos o sencillamente no lo pide porque no sabe que “eso” existe. Observar es más profundo que mirar y también más desgastante. Observar al innovar es prestar atención exclusiva a algo o alguien durante un determinado espacio de tiempo para identificar aspectos o detalles que puedan haber pasado desapercibidos y pudieran aportar valor. Para observar bien tenemos que estar muy “presentes y conscientes” eliminando distractores para dejar solo para nosotros aquello que elegimos observar.
    En el tema de observar, la claridad en el objetivo, la atención, el análisis, el hacerse preguntas y la empatía serán determinantes.
  • PREMIAR: como todo en la vida si se nos aporta reconocimiento o algún tipo de incentivo es posible que nuestra motivación hacia ese fin se incremente. El reconocimiento del líder y hacer público al equipo cualquier actitud innovativa de algún miembro del equipo que le aporte visibilidad y potencie su “marca” será altamente positivo para consolidar esta actitud.
  • RELATIVIZAR: hay que mentalizar al colaborador que va a presentar muchas propuestas de innovación que por diferentes motivos van a ser rechazadas. Este tema es delicado pues hay veces que este “NO” nos lo llevamos al terreno más personal (han rechazado mi iniciativa y yo me siento también rechazado) y esto genera una desmotivación grave. Para vender “nuevas ideas” hay que tener mentalidad de comercial y estar preparado para que el “NO” del cliente lo podamos gestionar con naturalidad y de forma constructiva.

¡Espero que alguna de estas 18 ideas pueda servirte para potenciar la innovación en tu equipo!

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